ComitŽ Econ—mico y Social Europeo


 

QUINTO ENCUENTRO DE LA SOCIEDAD CIVIL ORGANIZADA

UNIîN EUROPEA-AMƒRICA LATINA Y CARIBE

 

LIMA, 16, 17 Y 18 DE ABRIL DE 2008

 

PROYECTO DE DECLARACIîN FINAL

 

El ComitŽ Econ—mico y Social Europeo organiz— el Quinto Encuentro de la sociedad civil organizada Uni—n Europea –AmŽrica Latina y Caribe en Lima, Perœ, los d’as 16, 17 y 18 de abril de 2008.

 

En este Encuentro se dieron cita representantes de las organizaciones de la sociedad civil de la Uni—n Europea, AmŽrica Latina y el Caribe, incluidas sus instancias consultivas nacionales y regionales.

 

Los participantes agradecen vivamente el apoyo de la Comisi—n Europea y la hospitalidad brindada por la Secretar’a General de la Comunidad Andina y la Organizaci—n Internacional del Trabajo para la organizaci—n de este Encuentro.

 

Los participantes han aprobado en este su Quinto Encuentro la siguiente Declaraci—n, dirigida a la Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno que se reunir‡ los d’as 16 y 17 de mayo de 2008 en Lima (Perœ) y se proponen hacer el seguimiento de las peticiones y propuestas que en ella figuran, as’ como contribuir a la fruct’fera aplicaci—n de las mismas.

 

 

1.              Introducci—n

 

1.1       La presente Declaraci—n, en l’nea con los cuatro anteriores Encuentros de la sociedad civil organizada UE-ALC, celebrados entre 1999 y 2006, reafirma el compromiso de los participantes de contribuir a la asociaci—n estratŽgica birregional de ambos continentes.

 

1.2       Expresan la necesidad de que las relaciones entre los pa’ses y bloques de LatinoamŽrica, El Caribe y la Uni—n Europea estŽn orientadas al fortalecimiento de la democracia y del desarrollo econ—mico y social, la promoci—n y la generaci—n de empleo de calidad, as’ como la protecci—n de los consumidores. Su principal objetivo tiene que ser mejorar los niveles de vida de la poblaci—n, respetando y garantizando los derechos sociales, pol’ticos, econ—micos y culturales, en especial los derechos fundamentales de los pueblos ind’genas  y sectores m‡s vulnerables.

ES

 

1.3       Toman nota de que han concluido las negociaciones con el Caribe para un Acuerdo de Asociaci—n Econ—mica, se ha mantenido la voluntad pol’tica de concluir un acuerdo de asociaci—n con el Mercosur y se han entablado nuevas negociaciones para sendos acuerdos de asociaci—n con CentroamŽrica y la Comunidad Andina.

 

1.4       El Quinto Encuentro examin— los cuatro temas siguientes: el fortalecimiento y la participaci—n de la sociedad civil organizada en los procesos de integraci—n regional en AmŽrica Latina y el Caribe; la dimensi—n del desarrollo sostenible de las relaciones UE-ALC, as’ como la participaci—n de la sociedad civil tanto en los procesos actuales de negociaci—n de acuerdos de asociaci—n entre la UE y AmŽrica Latina, como en el seguimiento de los acuerdos ya firmados; la inclusi—n social y la migraci—n en AmŽrica Latina y el Caribe y, finalmente, la contribuci—n de la sociedad civil a la cuesti—n del cambio clim‡tico y los recursos energŽticos.

 

2.              Fortalecimiento y participaci—n de la sociedad civil organizada en los procesos de integraci—n regional en AmŽrica Latina y el Caribe

 

            Los participantes:

 

2.1       Constatan que el refuerzo de la integraci—n regional es una herramienta para promover el desarrollo; dicha integraci—n regional ha de incluir una dimensi—n econ—mica, social, laboral medioambiental y cultural.

 

2.2       Recuerdan que el logro de la cohesi—n social y territorial en todo proceso de integraci—n pasa necesariamente por la participaci—n en las decisiones por parte de las organizaciones representativas de la sociedad civil, y la consideraci—n de sus propuestas para la elaboraci—n de las agendas nacionales y regionales de desarrollo.

 

2.3       Reclaman el reconocimiento y fortalecimiento del papel de las instancias consultivas institucionales existentes en sus distintas regiones, as’ como la creaci—n de dichas instancias consultivas all‡ donde no existan aœn, cuando se alcance un consenso entre todas las partes interesadas.

 

2.4.      Solicitan a las autoridades pol’ticas latinoamericanas y caribe–as que apoyen a sus organizaciones representativas de la sociedad civil con un reconocimiento institucional adecuado y con medios financieros, formativos e informativos con el fin de contribuir a su reforzamiento, independencia y capacidad de propuesta, y dialogo. Deber‡ ponerse especial atenci—n en la igualdad de derechos, la formaci—n y la participaci—n de las mujeres. La misma consideraci—n deber‡ tenerse con los pueblos  ind’genas. Exhortan, adem‡s, a los gobiernos a que implementen medidas y pol’ticas para fomentar el surgimiento, donde no las haya, de organizaciones de consumidores y usuarios y fortalecer las existentes.

 

2.5.      Constatan el incremento sustancial de fondos europeos destinados a la capacitaci—n y al refuerzo de la sociedad civil y sus instituciones en el nuevo periodo de programaci—n 2007-2013 y piden que se les facilite el acceso a dichos fondos y se flexibilice en mayor medida su utilizaci—n mediante, entre otros, proyectos destinados singularmente al refuerzo de las instituciones consultivas regionales.

 

2.6.      Valoran los progresos realizados desde la Cumbre de Viena de 2006 en la profundizaci—n de relaciones entre el CESE y las instancias consultivas regionales de AmŽrica Latina y el Caribe, que han desembocado en programas de visitas mutuas, iniciativas conjuntas, protocolos de cooperaci—n e intercambios de experiencias. No obstante, convendr’a consolidar dicha evoluci—n positiva.

 

2.7.      Exigen que los procesos de integraci—n subregionales y birregionales se orienten por el principio de la transparencia.

 

2.8.      Los procesos de negociaci—n deben garantizar a la poblaci—n en general y a sus organizaciones representativas, adecuados y efectivos mecanismos de consulta y participaci—n activa y de acceso a la informaci—n suficiente en las negociaciones para de esta manera asegurarse un mayor apoyo y legitimaci—n social.

 

2.9.      Piden que se creen ComitŽs Conjuntos de la sociedad civil organizada para la participaci—n y el seguimiento tanto de las negociaciones entre la UE, el Mercosur, CentroamŽrica y la Comunidad Andina como de la aplicaci—n de los acuerdos vigentes con MŽxico y Chile.

 

2.10.    Acogen con satisfacci—n la creaci—n, dentro del Acuerdo de Asociaci—n Econ—mica CE-Caribe, de un ComitŽ Consultivo CE-CARIFORUM compuesto por representantes de las organizaciones de la sociedad civil de ambas partes para el seguimiento de la aplicaci—n del Acuerdo en sus aspectos econ—micos, sociales y medioambientales.

 

3.              La dimensi—n de desarrollo sostenible de las relaciones UE-AmŽrica Latina y Caribe

 

Los participantes

 

3.1       Estiman que, en el marco de las relaciones UE-ALC, los acuerdos han de concebirse como un instrumento de desarrollo sostenible y redundar en un mayor grado de cohesi—n social.

 

3.2.      Consideran que, para un desarrollo sostenible, el acceso a los mercados ha de ser justo y equilibrado.

 

3.3.      Se–alan, asimismo, la necesidad de que estos acuerdos garanticen  normas jur’dicas claras, justas y previsibles para las inversiones, las reinversiones, los derechos laborales y las  cuestiones medioambientales, as’ como el desarrollo de un mercado interior en los distintos bloques regionales y la creaci—n de agencias de regulaci—n independientes y transparentes.

 

3.4.      Consideran que, entre otros, son factores fundamentales de desarrollo econ—mico y social la creaci—n y mejora de infraestructuras, un mejor acceso a la financiaci—n para las PYME, la promoci—n de las cooperativas con sus principios reconocidos internacionalmente, de otras empresas de la econom’a social y del tejido empresarial de ‡mbito local y regional, y el establecimiento de mecanismos de compensaci—n aduanera y de solidaridad.

 

3.5.      Reconocen que los pilares econ—mico, social y medioambiental del desarrollo sostenible est‡n mutuamente condicionados y son fundamentales para mejorar la competitividad del tejido productivo.

 

3.6.      Demandan la realizaci—n, con antelaci—n suficiente a la conclusi—n de las negociaciones, de estudios de impacto y sostenibilidad sobre las repercusiones econ—micas, sociales y medioambientales de los acuerdos, as’ como sobre su posible contribuci—n al desarrollo general de las regiones integrantes de los respectivos acuerdos. Piden, a este respecto, que dichos estudios sean realizados por organismos independientes seleccionados de comœn acuerdo y que se establezca una real participaci—n de las organizaciones de la sociedad civil en la definici—n de las medidas que de tales estudios se desprendan.

 

3.7       Recuerdan una vez m‡s que las disposiciones comerciales y econ—micas de dichos acuerdos deben tener por finalidad el desarrollo econ—mico integral de las regiones beneficiarias de los mismos. A tal efecto, es imprescindible reconocer  la existencia de las asimetr’as que se den entre las partes y aplicar las necesarias medidas compensatorias.

 

3.8       Reivindican que los acuerdos incluyan  un cap’tulo social y laboral que incorpore el concepto de Òtrabajo decenteÓ (promoci—n del trabajo digno, promoci—n de la protecci—n social, garant’a de aplicaci—n de los derechos laborales y sociales fundamentales con car‡cter universal, incluidos los trabajadores por cuenta propia), y preserve los derechos sociales y laborales recogidos en la Declaraci—n de Principios y Derechos Fundamentales de la OIT de 1998, la Recomendaci—n 193 de la OIT sobre cooperativas y los convenios 155 y 169 relativos, respectivamente, a la salud y seguridad en el trabajo y a los pueblos ind’genas; las l’neas directrices de la OCDE para las multinacionales; la Carta de los Derechos Fundamentales de la Uni—n Europea, la Declaraci—n Universal de los Derechos Humanos de las Naciones Unidas, la Convenci—n de las Naciones Unidas sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, la Declaraci—n Sociolaboral del MERCOSUR y la Carta Social Andina.

 

3.9       Solicitan que la dimensi—n sociolaboral contemple mecanismos de recurso, arbitraje y resoluci—n de los conflictos que se puedan producir por la aplicaci—n de las normas laborales de referencia, y que las organizaciones de empleadores y trabajadores participen en el funcionamiento de esos mecanismos.

 

3.10     Acogen con satisfacci—n la inclusi—n en el Acuerdo de Asociaci—n Econ—mica CE‑CARIFORUM de un cap’tulo social que incluye, entre otras cosas, un reconocimiento expl’cito de los beneficios de las normas laborales b‡sicas de la OIT y del trabajo digno para la eficiencia econ—mica, la innovaci—n y la productividad de los pa’ses del Caribe.

 

3.11     Consideran que la degradaci—n medioambiental implica una gran amenaza para nuestras sociedades y nuestras econom’as. En este sentido, entienden que el conjunto de los pa’ses industrializados tienen que encabezar la respuesta a este desaf’o y transformar el riesgo en una oportunidad para reducir las desigualdades y sentar las bases de un desarrollo sostenible que, en cualquier caso, requerir‡ un compromiso global y  la adaptaci—n del modelo actual de producci—n y consumo.

 

3.12.    Acogen con satisfacci—n la inclusi—n en los AAE entre CARIFORUM y la CE de un cap’tulo medioambiental, que estipula que la gesti—n sostenible de los recursos naturales y del medio ambiente deber‡ aplicarse e integrarse en todos los niveles de la cooperaci—n.

 

4.              Inclusi—n social y migraci—n en AmŽrica Latina y el Caribe

 

Los participantes

 

4.1       Recuerdan que el fomento de la paz, la democracia, el Estado de Derecho, la cohesi—n social y el desarrollo econ—mico de los pa’ses deber’an ser  instrumentos b‡sicos  para abordar la problem‡tica migratoria de una manera integral. Los mismos factores que contribuyen a la falta de cohesi—n social provocan las migraciones: pobreza, sobreexplotaci—n de recursos naturales, carencia de protecci—n social y de educaci—n.

 

4.2       Conscientes de que Europa, que otrora fue la principal emisora de flujos migratorios, es hoy una receptora creciente de migrantes, piden que la UE contribuya con acuerdos y programas que faciliten la inmigraci—n regular, la inserci—n de los migrantes y sus familias y la articulaci—n de una pol’tica de codesarrollo entre los pa’ses de origen y los de acogida.

 

4.3       Solicitan una pol’tica proactiva e integral de migraci—n, asentada en reglas precisas de admisi—n y residencia que respeten la dignidad de las personas. Tal pol’tica deber’a estar basada en un marco de derechos de los migrantes recogidos en las Convenciones de las Naciones Unidas (Convenci—n Internacional de las Naciones Unidas sobre protecci—n de los derechos de todos los trabajadores migrantes y sus familiares) y en convenios de la OIT (CIT 97, CIT 143 y CIT 157) y, en general, en el cumplimiento de los pactos y tratados internacionales sobre derechos humanos.

 

4.4       Alertan de los efectos negativos que puede representar para los pa’ses en desarrollo la fuga de cerebros y la di‡spora de los sectores m‡s j—venes de su poblaci—n. Y piden que las pol’ticas migratorias tengan en cuenta estos aspectos desarrollando mecanismos compensatorios.

 

4.5       Proponen, que la UE y sus Estados miembros analicen con los pa’ses de origen de AmŽrica Latina y el Caribe procedimientos de inmigraci—n circular (permisos de trabajo y residencia, transferencia de los derechos de pensi—n, reconocimiento de cualificaciones profesionales y t’tulos educativos) para facilitar la inmigraci—n a travŽs de mecanismos flexibles y transparentes.

 

4.6       En este sentido, se congratulan por la firma del Convenio Multilateral Iberoamericano de Seguridad Social durante la XVII Cumbre Iberoamericana, que tiene por objetivo que los trabajadores migrantes puedan gozar, en sus pa’ses de origen, de los beneficios generados con su trabajo en los pa’ses receptores; asimismo, hacen un llamamiento por la r‡pida y eficaz aplicaci—n del mismo.

 

4.7       Abogan por una pol’tica migratoria de la UE gestionada en colaboraci—n con los pa’ses de origen latinoamericanos y caribe–os, de tal forma que los flujos migratorios se conviertan en factor de desarrollo econ—mico de estos pa’ses. Consideran que para ello es esencial que otras pol’ticas como las de comercio, inversiones y cooperaci—n al desarrollo sean coherentes con dicho objetivo, y realizar un esfuerzo a favor del intercambio sistem‡tico de buenas pr‡cticas en las pol’ticas sociales, laborales y de lucha contra la pobreza.

 

4.8       Recomiendan que, entre otras actividades de codesarrollo, se fomente la actividad empresarial a nivel local y las actividades de econom’a social para generar empleo y aprovechar los recursos locales; piden que se promuevan pol’ticas de apoyo a estas actividades para crear empresas que contribuyan al crecimiento y la competitividad del tejido productivo local con el fin de ofrecer posibilidades de permanencia en los pa’ses de origen.

 

4.9       Reclaman un trato justo y no discriminatorio de todos los migrantes en tŽrminos de condiciones salariales y laborales, el respeto de sus derechos humanos y sindicales y el establecimiento de procedimientos para su regularizaci—n laboral e integraci—n social. Piden asimismo que, en caso de repatriaci—n, Žsta se realice con plenas garant’as jur’dicas y humanas.

 

4.10     Piden, asimismo, pol’ticas de migraci—n que no estŽn basadas exclusivamente en las cualificaciones profesionales de los trabajadores.

 

4.11     Expresan su absoluto rechazo a todas las formas de tr‡fico y trata de seres humanos, que especialmente afecta a mujeres y ni–os.

 

4.12     Apoyan toda medida encaminada a la libre circulaci—n de trabajadores dentro de los distintos procesos de integraci—n regional en AmŽrica Latina y Caribe y piden, por tanto, que se adecuen las pol’ticas migratorias y de concesi—n de visados dentro del propio continente latinoamericano para facilitar los movimientos migratorios regulares.

 

4.13      Piden que se facilite la canalizaci—n de las remesas de los migrantes,  se reduzcan sus costes de transferencia y se garantice su libre destino.

 

4.14     Piden que los agentes sociales y las organizaciones de la sociedad civil participen en el dise–o de pol’ticas pœblicas sobre migraciones, especialmente en temas de inclusi—n social, as’ como formaci—n y empleo, tanto en los pa’ses de origen como en los de destino.