(Por Apolinar Díaz – Callejas)
Recibido de Javier Arjona, corresponsal de Prensa Indígena. Argenpress. 16 de julio.- Entre el Espíritu Santo y la protección de Nuestro Señor y La Virgen.
El bien conocido escritor colombiano Antonio Caballero, en su columna de la revista Semana de julio 14 a 21 de este año, escribió una viva y espectacular crónica que tituló “Noticia de un Milagro”, en la que registra que el Presidente colombiano Álvaro Uribe Vélez atribuyó el rescate por las Fuerzas Armadas colombianas de 15 secuestrados que se supone estaban en manos de las FARC, sin disparar un tiro, a un “milagro”, afirmando que “la luz del Espíritu Santo y la protección de Nuestro Señor y de La Virgen en todas sus expresiones”, hicieron el “dicho milagro”.
En posterior declaración las FARC han señalado que esa operación militar se realizó aprovechando la traición de dos miembros de ese grupo político que estaban de guardia.
De todas maneras, el hecho es que los prisioneros de las FARC fueron rescatados sin disparar un tiro y sin muertos o heridos. Fue “un milagro”.
El problema es que en Colombia no ha habido margen para “milagros” en la represión y el conflicto.
Hay decenas y centenas de muertos permanentes en todo el país y heridos de mayor o menor gravedad. La circunstancia de que en Colombia sólo hay un diario de circulación nacional, el hoy hispano-colombiano El Tiempo, que, obviamente, no publica sino las informaciones que les gustan a sus propietarios, porque omiten lo que no le gusta al gobierno del Presidente Uribe Vélez.
En Colombia, se ha tenido una histórica y larga adhesión a la Iglesia Católica, Apostólica y Romana, por ello los hechos que se apartan de lo normal y corriente, son “milagros”, como el que confesó en sus propias palabras el Presidente Uribe Vélez.
Mientras tanto, los asesinatos de todo género en el país continúan como si no hubiera ocurrido ese “milagro”, que silenció el ruido de los golpes de las balas del ejército y las guerrillas colombianas.
Entre tanto, el Presidente Uribe Vélez hizo un reencuentro de paz y buenos propósitos con el Presidente de Venezuela Hugo Chávez, que se espera tenga el efecto inmediato de que los productos de la agricultura e industria colombiana puedan llegar a Venezuela sin dificultades.
Estos sucesos son de importancia especial para Colombia, que como México por su Tratado de Libre Comercio con los Estados Unidos, es hoy importador del maíz, frijoles y otros productos alimenticios que antes producían y ahora tienen que importar de los Estados Unidos de América.
Esta situación lleva a reflexionar, inevitablemente, sobre la situación económica y social de Colombia bajo el gobierno del Presidente Uribe Vélez, admirador y adherente del Partido Republicano norteamericano y de su Presidente el Señor Bush.
Colombia comenzó desde 1996 un proceso lento de venta y transnacionalización de empresas de las que se sentía orgullosa la Nación antes de la llegada de Uribe Vélez al poder. Según la revista Semana N° 1367 del 14-21 de julio de este año, ese proceso fue así:
1996: Cemex de México, adquirió Cementos Diamante y Samper.
1997: Glencore International de Suiza, adquirió la mina de níquel de Cerromatoso; Gas Natural de España, compró la empresa Gas Natural de Colombia; Grupo Santander de España, compró el Banco Comercial Antioqueño, Bancoquia.
1999: El Grupo Español Prisa negoció el 19% de las acciones del Grupo Bavaria, a la vez que, el mismo Grupo Prisa de España compró en el año 2000 el 28.32% de Caracol Radio y Televisión, hasta alcanzar un 47.32% de la Sociedad. Posteriormente, elevó su participación hasta el 69% y adquirió el control de la cadena radial.
En el año 2005, SabMiller de Sur África adquirió Bavaria; BBVA de España compró Granahorrar; Phillips Morris de Estados Unidos compró Coltabaco.
Glencore International de Suiza se hizo con la mina de carbón la Jagua. Maverich Tube Corp (Estados Unidos) adquirió las compañías Tubos del Caribe y Tubos Colmena.
Editorial Televisa de México se quedó con Editorial Cinco. Sinergy de Brasil tomó el total de la compañía aérea colombiana Avianca. En 2004, había adquirido la parte del Grupo Santo Domingo. Avon de Estados Unidos compró Prebel de Colombia. Copa Continental de Panamá se quedó con AeroRepública.
Gloria de Perú compró Algarra.
2006: Telefónica de España compró Telecom. Gerdau de Brasil se quedó con Diaco (Acería). Glencore International AG (Suiza) adquirió el 51% de la refinería de Cartagena. Grupo Casino de Francia compró Carulla Vivero.
Millicon de Luxemburgo asumió el control de Colombia Móvil (Ola). Sinopec Corp (China) y Ongc (India) compraron el 50 % de Omimex Colombia.
2007: Planeta de España adquirió la mayoría de CEET. General Electric de Estados Unidos adquirió paquete accionario de Colpatria (Actualmente, la participación llega al 49%). Votorantim de Brasil compró a Paz del Río.
Casino de Francia aumentó su control en almacenes Éxito (tiene el 61,5 %). Telmex de México se quedó con Cablecentro y Satelcaribe.
2008: Kaltex de México compró Coltejer.
Del cuadro anterior se desprende claramente que en los cuatro años del gobierno de Uribe Vélez, entre 2005 y 2008, Colombia perdió el control de las más importantes empresas industriales y comerciales que había forjado en el pasado.
Lo único que le quedaría faltando al país es que el Presidente Uribe Vélez se atreva a decir ese es otro de los “milagros” “de la Virgen y de la protección de Nuestro Señor”•
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